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¿Qué es la nutrición antiinflamatoria y cómo puede ayudarte?

Es natural que el cuerpo reaccione con inflamación como parte de su sistema de defensa. La inflamación nos protege y nos ayuda a recuperarnos cuando tenemos una lesión o una infección. Pero cuando este proceso es muy largo, puede ser perjudicial para la salud.

Es por eso que la alimentación antiinflamatoria está de moda. Es una forma de alimentarse en la que se intenta comer muchos alimentos con nutrientes y sustancias buenas para el organismo y se reducen los productos que pueden llevar a una mala alimentación.

Pero ¿qué es exactamente la alimentación antiinflamatoria? ¿Puede ayudar a mejorar algunos problemas de salud? A continuación, describimos las principales características y qué alimentos se pueden incluir en este tipo de dieta.

Qué es la nutrición antiinflamatoria

La alimentación antiinflamatoria es una forma de alimentarse cuyo fin es disminuir la inflamación del cuerpo. Se consigue con una alimentación en la que se incluyen alimentos que ayuden a combatir la inflamación y se evitan aquellos que puedan aumentarla.

Una alimentación antiinflamatoria no es una dieta estricta, ni significa seguir un menú específico. Es una forma de alimentación que se basa en comer cada día diferentes alimentos nutritivos que nos aportan vitaminas, minerales, fibra, grasas buenas y diferentes antioxidantes.

La idea es fomentar una alimentación equilibrada que mejore el bienestar general y ayude a mantener una buena respuesta inflamatoria en el cuerpo.

Este tipo de alimentación destaca la ingesta de frutas y hortalizas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas, pescado azul y aceite de oliva virgen extra. También recomienda bajar el consumo habitual de alimentos ultraprocesados, de los que tienen mucho azúcar añadido y grasas de mala calidad.

Es importante recordar que la inflamación puede tener muchas causas, y que la alimentación es sólo uno de los elementos que influyen en la salud. Por ello, la nutrición antiinflamatoria no debe entenderse como un tratamiento médico en sí, sino como un complemento de un estilo de vida saludable.

En qué problemas puede ayudar la nutrición antiinflamatoria

Una alimentación rica en alimentos frescos y poco procesados puede ayudar a mejorar la calidad de la dieta y tener beneficios en diversos aspectos de la salud. Además, se ha relacionado cierto tipo de dietas ricas en frutas, verduras, fibra y grasas saludables con un mejor control de algunos factores de riesgo metabólico y cardiovascular.

La alimentación antiinflamatoria puede ayudar mucho a llevar un estilo de vida saludable, especialmente para quienes desean:

  • Cuidar la salud cardiovascular.
  • Mantener un peso corporal saludable.
  • Mejorar la calidad global de la alimentación.
  • Favorecer una buena salud digestiva gracias al consumo adecuado de fibra.
  • Mantener unos niveles de energía más estables.
  • Incorporar una mayor variedad de vitaminas, minerales y antioxidantes a la dieta.
  • Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y azúcares añadidos.

Una buena alimentación, en algunos casos, puede formar parte del tratamiento de enfermedades o problemas de salud relacionados con la inflamación. Es importante recordar que no todos tienen las mismas necesidades. Cuando una persona tiene una enfermedad diagnosticada, su alimentación debe seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud.

Ventajas de adoptar una nutrición antiinflamatoria

Una dieta antiinflamatoria puede tener muchas ventajas, especialmente si se combina con un estilo de vida saludable que incluya ejercicio, sueño adecuado y manejo del estrés.

Una de sus grandes ventajas es que fomenta el consumo de alimentos ricos en nutrientes. Las frutas y verduras, por ejemplo, aportan fibra, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes, que son necesarios para cubrir las necesidades nutricionales del cuerpo.

Además, este tipo de alimentación puede ser buena para el corazón, en especial cuando se escogen grasas insaturadas como el aceite de oliva, los frutos secos o el pescado, y se reducen los alimentos ultraprocesados.

También puede contribuir a mejorar la salud digestiva gracias a la fibra que aportan las frutas, las verduras, las legumbres y los cereales integrales. La fibra también es importante para tener una buena salud intestinal.

También puede ayudar a crear una relación más consciente con la comida. La nutrición antiinflamatoria no se centra únicamente en dejar de comer ciertos alimentos, sino que aboga por incorporar una mayor variedad de alimentos saludables en la dieta diaria.

Qué alimentos priorizar en una alimentación antiinflamatoria

Si lo que quieres es una alimentación antiinflamatoria, lo mejor es que apuestes por los alimentos frescos y poco procesados. Algunos de los grupos que pueden tener importancia son:

Frutas y verduras: deben formar parte importante de la alimentación diaria. Los frutos rojos, los cítricos, los tomates, las verduras de hojas verdes, el brócoli, los pimientos y otras verduras son ricos en fibra y en varios antioxidantes.

Pescado azul: alimentos como el salmón, sardinas, caballa y arenque son ricos en omega-3, un tipo de grasa saludable que forma parte de una dieta equilibrada.

El aceite de oliva virgen extra: es una de las principales fuentes de grasa en la dieta mediterránea y contiene grasas saludables y compuestos fenólicos.

Frutos secos y semillas: nueces, almendras, avellanas, semillas de chía y semillas de lino son ricos en grasas saludables, fibra y otros nutrientes beneficiosos.

Legumbres: lentejas, garbanzos, judías y otras legumbres, son alimentos ricos en fibra y proteínas vegetales que pueden formar parte con regularidad de una dieta saludable.

Los cereales enteros: como la avena, el arroz integral, la quinoa y el pan integral, contienen más fibra que sus contrapartes refinadas. Esto puede ser de ayuda para conseguir una alimentación más equilibrada.

Especias y hierbas: puedes utilizar ingredientes como cúrcuma, jengibre, ajo, romero o canela para darle sabor y variedad a tus platos.

También se debe bajar el consumo habitual de alimentos ultraprocesados, de bebidas azucaradas, de productos de pastelería industrial y de comidas con muchos azúcares añadidos, grasas saturadas o sal. No es necesario prohibir estos alimentos por completo, pero sí es importante consumirlos de forma puntual y dentro de una dieta equilibrada.

En conclusión, la nutrición antiinflamatoria no es sobre hacer dietas milagrosas ni eliminar grupos de alimentos sin sentido. Es importante mantener una alimentación variada y equilibrada, basada principalmente en alimentos frescos y saludables. Añadir más frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado, frutos secos y aceite de oliva a la dieta puede ser una buena manera de conservar la salud en el largo plazo.

Si tienes una enfermedad inflamatoria, problemas digestivos o cualquier otra condición médica, es mejor hablar con un médico o un dietista-nutricionista antes de hacer cambios importantes en tu dieta. Un experto puede adaptar las recomendaciones a tus características personales y apoyarte para que elabores una alimentación equilibrada que se ajuste a ti.

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